Carta del fundador
Nuestra historia
Como extraño mi casa.
Cada vez que vuelvo a Costa Rica, donde viven mis papás y mis amigos de toda la vida, me doy cuenta de lo difícil que es encontrar recuerdos con sentido — como los que uno encuentra en tiendas donde vivo ahora.
Cuando viajo, siempre me llevo algo de regreso. Casi siempre un imán. Es fácil de empacar, no se rompe. Después lo veo en mi refri y de inmediato recuerdo cómo se sentía estar ahí.
Cuando voy de visita, estoy en lugares increíbles — hago hike, exploro, estoy completamente presente. Y cuando llega el momento de irme, no logro encontrar nada que capture ese momento.
Me da nostalgia. Y esa ausencia se queda conmigo.
Por eso decidí crear lo que yo mismo estaba buscando.
Cuando te llevás algo de Bruma a tu casa, quiero que te lleve de vuelta. A la arena suave y el agua tibia de Nosara. A la lluvia cayendo sobre tu piel mientras caminás bajo el dosel en Monteverde. A ver el Arenal de noche, con ese brillo leve atravesando la oscuridad.
Para ese sentimiento de anhelo por un lugar que significa algo para vos.
Donde sea que estés, vas a poder sentirlo otra vez.